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Jeringa con grasa procesada sobre una bandeja quirúrgica lista para el injerto graso
  • Duración 1 a 3 horas
  • Anestesia Local con sedación o general
  • Hospitalización Ambulatoria
  • Vida normal 7 a 14 días

Cifras orientativas. Varían según la zona tratada y el volumen injertado.

La cirugía se realiza en clínicas y hospitales acreditados de Lima, con el equipo y la infraestructura que cada caso requiere. El consultorio es donde se valora, se planifica y se hace el seguimiento.

El procedimiento

El injerto de grasa toma tejido propio mediante liposucción, lo procesa y lo coloca donde falta volumen. Sirve para el rostro, las mamas, los glúteos y para corregir defectos de contorno.

Es uno de los recursos más versátiles de la cirugía plástica actual. La grasa es tejido propio: no produce rechazo, no es un cuerpo extraño y, cuando prende, se comporta como el resto de la grasa del cuerpo. En el rostro devuelve volumen a las zonas que se vacían con la edad; en las mamas corrige asimetrías y defectos de contorno; en cicatrices hundidas o zonas irradiadas mejora, además del relleno, la calidad de la piel que las cubre.

Y la limitación, que hay que poner por delante: no toda la grasa injertada sobrevive. Entre un treinta y un cincuenta por ciento se reabsorbe durante los tres primeros meses. Eso no es una complicación: es el comportamiento normal del injerto, y por eso se coloca un exceso calculado y a veces se planifica una segunda sesión desde el principio. Quien no lo sepa de antemano vive esos tres meses como una pérdida del resultado.

Suele ayudar cuando hay

  • Pérdida de volumen facial por la edad, en pómulos, sienes o surcos.
  • Asimetrías o defectos de contorno en mamas, glúteos o extremidades.
  • Cicatrices hundidas o adheridas, incluidas las de quemaduras.
  • Zonas irradiadas, donde además mejora la calidad de la piel.
  • Preferencia por tejido propio frente a rellenos o implantes.

Conviene valorar antes si

  • Delgadez marcada, sin zona donante suficiente.
  • Peso inestable: la grasa injertada crece y disminuye con el peso.
  • Expectativa de un resultado exacto y permanente desde la primera sesión.
  • Tabaquismo activo, que reduce mucho la supervivencia del injerto.
  • Necesidad de volumen muy grande en una sola zona, que obliga a fraccionar.

Ninguno de estos puntos descarta por sí solo el procedimiento; todos cambian la conversación.

Aplicaciones

Dónde se usa

La técnica es la misma; cambian el volumen, el plano y la finura del injerto.

Injerto facial

Volúmenes pequeños y finos en pómulo, sien, surco lagrimal o mentón. A menudo se combina con un lifting, y es lo que evita el aspecto estirado y vacío.

Injerto mamario

Corrige asimetrías, defectos de contorno y el escalón visible sobre un implante. En reconstrucción mejora la piel irradiada y suaviza el resultado.

Injerto en cicatrices

Libera cicatrices adheridas y las rellena desde dentro. Además del volumen, aporta una mejora de la textura y del color que no dan otros tratamientos.

Criterio quirúrgico

Todo depende de cómo se trate la grasa

La supervivencia del injerto se decide en cómo se obtiene y cómo se coloca. Se aspira con cánulas finas y presión baja, para no romper las células; se procesa con delicadeza, retirando sangre y líquido; y se coloca en múltiples pasadas de pequeño volumen, en distintos planos y en forma de red, no en bolo. Cada partícula de grasa injertada necesita estar rodeada de tejido vascularizado para sobrevivir; si se deposita un cúmulo grande, el centro no recibe sangre y se convierte en necrosis grasa.

El volumen que admite cada zona tiene un techo. Superarlo no da más resultado: da más reabsorción, más nódulos y más quistes oleosos. Cuando hace falta más de lo que la zona tolera, se planifican dos sesiones separadas por meses.

En el glúteo, además, rige la regla de seguridad de este procedimiento: plano exclusivamente subcutáneo, nunca intramuscular, por el riesgo de embolia grasa.

Etapas

Cómo es el proceso

De la primera consulta al alta, con los tiempos habituales de este procedimiento.

Consulta

Se valora la zona a tratar, el volumen necesario y la grasa disponible. Se explica el porcentaje de reabsorción esperable y si conviene planificar dos sesiones.

Preoperatorio

Exámenes según la magnitud del procedimiento y valoración con anestesiología cuando corresponde. Suspensión del tabaco. Se firma el consentimiento informado.

Procedimiento

Liposucción suave de la zona donante, procesamiento de la grasa e injerto en múltiples pasadas y planos. Compresión de la zona donante al terminar.

Controles

Control a la semana, al mes y al tercer mes, que es cuando se valora el volumen que prendió y si hace falta una segunda sesión.

Plazos

Semana a semana

Los primeros días la zona se ve excesiva; a los tres meses se ve lo que quedó.

  1. Días 1 a 7

    Hinchazón notable en la zona injertada y moretones en la donante. Faja o compresión donde corresponda. Sin presión sobre el área tratada.

  2. Semanas 2 a 4

    Cede la hinchazón y el volumen parece bajar: es el momento en que muchos pacientes se alarman. Sin ejercicio intenso.

  3. Semanas 6 a 12

    La grasa que no prendió se reabsorbe. El injerto se estabiliza y ya se comporta como tejido propio.

  4. Meses 3 a 6

    Resultado definitivo. Es cuando se decide si el volumen alcanzado es suficiente o conviene una segunda sesión.

Riesgos y lo que no se promete

La reabsorción parcial es la regla, no la excepción: entre un treinta y un cincuenta por ciento del volumen injertado desaparece en los primeros meses. Se compensa injertando un exceso calculado y, si hace falta, con una segunda sesión.

Otros riesgos: irregularidades y asimetría, necrosis grasa con nódulos palpables o quistes oleosos, calcificaciones —que en la mama pueden confundirse con hallazgos en una mamografía y requerir estudio—, infección y los propios de la liposucción en la zona donante. En el injerto facial existe además el riesgo poco frecuente pero grave de embolia grasa por inyección intravascular, que se previene con cánula roma y técnica correcta.

En el glúteo, el riesgo grave es la embolia grasa por inyección intramuscular, que se evita colocando el injerto exclusivamente en plano subcutáneo. No se promete un volumen exacto ni la supervivencia total del injerto. Estos riesgos se reducen con obtención y procesamiento cuidadosos, injerto en múltiples pasadas pequeñas y respeto del plano. No se eliminan. Los que aplican a tu caso constan por escrito en el consentimiento informado.

Dudas habituales

Lo que más se pregunta sobre el injerto de grasa

Entre la mitad y dos tercios de lo injertado, de forma orientativa. El resto se reabsorbe durante los tres primeros meses, y eso forma parte de la planificación desde el principio.

Por eso se coloca un exceso calculado y por eso, en algunas zonas, se prevén dos sesiones. No es una complicación: es cómo funciona el injerto.

Es distinto. La grasa es tejido propio, permanente en la parte que prende, y sirve para volúmenes mayores; el ácido hialurónico se coloca en consultorio, sin quirófano, se ve el mismo día y se puede disolver.

Para un ajuste pequeño y reversible, el relleno. Para reponer volumen de forma duradera, la grasa. Se decide en la consulta según lo que haga falta.

La grasa injertada se comporta como el resto de la grasa del cuerpo: crece si engordas y disminuye si adelgazas.

En el rostro eso puede notarse bastante con cambios de peso importantes. Es una razón más para hacerlo con el peso estable.

Puede producir calcificaciones que se ven en el estudio y que a veces obligan a completar la evaluación. Los radiólogos con experiencia distinguen bien las calcificaciones benignas del injerto de las sospechosas.

Lo importante es informar siempre de que te hiciste un injerto de grasa cuando acudas a un control mamario.

¿Tu duda no está aquí? Hay más respuestas en las preguntas frecuentes.

Consulta gratuita

El siguiente paso es ver cuánto volumen necesitas

Y cuánta grasa tienes disponible para conseguirlo, que es la otra mitad de la ecuación. Sales de la consulta sabiendo qué es posible en tu caso, qué implica y cuánto costaría, sin compromiso de agendar nada ese día.

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