La lipopapada retira la grasa acumulada bajo el mentón mediante una cánula fina, a través de incisiones de pocos milímetros. Recupera el ángulo entre el mentón y el cuello, que es lo que define un perfil.
La papada no siempre es grasa. Puede serlo, y entonces este procedimiento la resuelve muy bien. Pero también puede deberse a piel que ha perdido elasticidad, a la separación de los músculos del cuello —las bandas verticales que se marcan al hablar—, a un mentón poco proyectado o a una glándula submandibular descendida. Cada una de esas causas tiene su propio tratamiento, y ninguna se arregla con una cánula.
De ahí que la consulta consista sobre todo en distinguir. Una lipopapada en un cuello cuya piel ya no se retrae deja un resultado flácido y a veces peor que el punto de partida: se quita el relleno y queda la funda. Cuando eso ocurre, la indicación correcta es otra cirugía, no esta.
Suele ayudar cuando hay
- Grasa localizada bajo el mentón, con piel de buena calidad y que se retrae.
- Peso estable, sin sobrepeso importante.
- Papada que no cede pese a estar delgada: es la que mejor responde.
- Perfil con ángulo cuello-mentón poco definido por volumen graso.
- Edad joven o media, con elasticidad conservada.
Conviene valorar antes si
- Piel con flacidez marcada: el problema es la piel y no la grasa.
- Bandas musculares verticales visibles en el cuello, que requieren otro gesto quirúrgico.
- Mentón poco proyectado, que puede estar creando la papada aparente.
- Sobrepeso o peso inestable.
- Glándula submandibular descendida, que no se corrige con liposucción.
Ninguno de estos puntos descarta por sí solo el procedimiento; todos cambian la conversación.
Sola o acompañada
En muchos cuellos la grasa es solo una parte del problema, y lo que da resultado es combinar.
Liposucción aislada
La opción de menor recuperación, indicada cuando la piel es buena y solo sobra grasa. Dos o tres incisiones de milímetros, ocultas bajo el mentón y detrás de las orejas.
Con platismoplastia
Se añade la unión de los músculos del cuello por la línea media, para las bandas verticales. Requiere una incisión algo mayor bajo el mentón.
Con mentoplastia
Cuando la papada es en buena parte un problema de proyección del mentón, avanzarlo unos milímetros mejora el ángulo más que retirar grasa.
Dejar una capa, no vaciar
Se trabaja con cánulas finas y en un plano uniforme, dejando siempre una capa de grasa bajo la piel. Vaciar la zona hasta el músculo produce adherencias e irregularidades que en el cuello se ven con cualquier luz lateral, y son muy difíciles de corregir.
El otro criterio es de límites: se define hasta dónde llega la resección a lo largo del borde de la mandíbula y hacia el cuello, para que no quede un escalón. Y se comprueba con la persona sentada, no solo acostada, porque el cuello cambia de forma con la posición.
Cómo es el proceso
De la primera consulta al alta, con los tiempos habituales de este procedimiento.
Consulta
Se distingue el origen de la papada: se pellizca la grasa, se valora la retracción de la piel, se pide apretar los dientes para ver las bandas musculares y se mide la proyección del mentón.
Preoperatorio
Exámenes de laboratorio y valoración con anestesiología. Suspensión del tabaco y de medicamentos que favorecen el sangrado. Se firma el consentimiento informado.
Cirugía
Ambulatoria. Infiltración, liposucción con cánula fina y comprobación del contorno. Al terminar se coloca una faja mentonera.
Controles
Control a la semana, al mes y a los tres meses. Masajes o drenajes si se indican.
Semana a semana
La faja mentonera es la indicación que más define el resultado y la que más cuesta cumplir.
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Días 1 a 5
Faja mentonera casi todo el día, hinchazón y a veces moretones bajo el mentón. Molestia moderada.
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Días 6 a 14
Faja sobre todo de noche. Vida social a partir de la primera semana, con la zona todavía algo hinchada.
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Semanas 3 a 8
El contorno empieza a verse. Puede haber zonas endurecidas al tacto —fibrosis— que se trabajan con masaje y ceden.
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Meses 3 a 6
Resultado definitivo, cuando la piel ha terminado de retraerse. Es el plazo real de esta zona, y explica por qué no conviene juzgar al mes.
Riesgos y lo que no se promete
Los riesgos habituales de una liposucción —sangrado, hematoma, infección, irregularidades del contorno, fibrosis, asimetría— y los propios de esta zona: alteración transitoria de la sensibilidad y, con baja frecuencia, lesión de la rama marginal del nervio facial, que produce una asimetría de la sonrisa. Suele recuperarse, y en casos aislados no lo hace.
El resultado insuficiente es la eventualidad más frecuente, y casi siempre por la misma razón: la piel no se retrajo tanto como se esperaba. Es lo que se valora antes de operar y lo que se advierte cuando el pronóstico no es bueno.
No se promete un ángulo concreto. Estos riesgos se reducen con una indicación adecuada y una técnica correcta. No se eliminan. Los que aplican a tu caso se te explican en consulta y constan por escrito en el consentimiento informado.
La información de esta página es orientativa y no sustituye una consulta médica presencial. El acto médico es una obligación de medios, no de resultado.
Lo que más se pregunta sobre la lipopapada
Depende de la elasticidad de tu piel, y es exactamente lo que se valora en la consulta. Con piel de buena calidad, la retracción cierra el espacio y el cuello queda definido.
Cuando la piel ya no se retrae, quitar la grasa deja la funda vacía. En esos casos no se indica esta cirugía sola: corresponde una que además retire piel.
Las células de grasa retiradas no vuelven, pero las que quedan pueden aumentar de tamaño si subes de peso, y la piel sigue envejeciendo.
Con peso estable, el resultado se mantiene bien durante años.
Existen tratamientos de lipólisis inyectable y equipos de frío o radiofrecuencia que reducen algo de volumen en papadas pequeñas, con varias sesiones y resultados más modestos.
Son una alternativa razonable en casos leves. En una papada de volumen real, la diferencia con la cirugía es grande.
Los primeros cinco días casi todo el día, y luego principalmente de noche hasta completar unas tres o cuatro semanas, según cómo evolucione tu control.
Es incómoda y es la indicación que más se abandona, pero es la que más influye en cómo queda el contorno.
¿Tu duda no está aquí? Hay más respuestas en las preguntas frecuentes.
