El túnel carpiano es un canal estrecho en la muñeca por el que pasa el nervio mediano. Cuando se comprime aparecen hormigueo, adormecimiento y, si avanza, pérdida de fuerza en la mano.
El síntoma que trae a casi todos los pacientes es el mismo: hormigueo en la mano que despierta de noche, sobre todo en el pulgar, el índice y el medio, y que obliga a sacudir la mano o a colgarla fuera de la cama para aliviarlo. Con el tiempo aparecen torpeza para tareas finas —abrochar un botón, sostener una taza, escribir— y objetos que se caen de la mano sin querer. Es una de las consultas más frecuentes de la cirugía de mano, y también una de las que más tarde llega.
La cirugía es sencilla: se abre el ligamento que forma el techo del túnel y el nervio deja de estar comprimido. Dura menos de media hora, es ambulatoria y se hace con anestesia local. Lo que no es sencillo es recuperar el nervio cuando ya lleva demasiado tiempo comprimido. Cuando la compresión es prolongada aparece atrofia del músculo de la base del pulgar, y en ese punto la operación detiene la progresión y alivia el dolor, pero la fuerza y la sensibilidad ya no vuelven por completo. De ahí la insistencia en consultar temprano.
Suele ayudar cuando hay
- Hormigueo o adormecimiento nocturno en pulgar, índice y medio.
- Necesidad de sacudir la mano para aliviar los síntomas.
- Torpeza para tareas finas o objetos que se caen de la mano.
- Síntomas que persisten pese a férula nocturna y cambios de actividad.
- Estudio de conducción nerviosa que confirma la compresión.
Conviene valorar antes si
- Síntomas leves e intermitentes, que pueden responder a tratamiento conservador.
- Embarazo, donde el cuadro suele resolverse tras el parto.
- Hipotiroidismo, diabetes o artritis reumatoide no controlados, que lo agravan.
- Síntomas atípicos, que pueden corresponder a una compresión en el cuello.
- Expectativa de recuperación total si ya hay atrofia establecida.
Ninguno de estos puntos descarta por sí solo el procedimiento; todos cambian la conversación.
Antes y durante la cirugía
No todos los casos necesitan operarse de entrada.
Tratamiento conservador
Férula nocturna que mantiene la muñeca neutra, ajuste de actividades y control de las enfermedades asociadas. Es lo primero en casos leves.
Infiltración
Corticoide dentro del túnel. Alivia de forma temporal y tiene valor diagnóstico, pero no resuelve el problema de fondo.
Liberación quirúrgica
Sección del ligamento que comprime el nervio, por vía abierta con incisión corta. Es el tratamiento definitivo y muy eficaz.
Operar antes de la atrofia
La decisión no depende solo de cuánto molesta, sino de en qué fase está el nervio. Mientras los síntomas son intermitentes y nocturnos, el nervio está irritado pero íntegro, y la liberación devuelve la función casi por completo. Cuando el adormecimiento es constante y aparece atrofia en la base del pulgar, ya hay daño estructural: la cirugía frena la progresión y alivia el dolor, pero la recuperación es parcial. Esa es la razón por la que se recomienda no postergar.
La técnica busca una liberación completa del ligamento con la incisión más corta posible. Lo que define el éxito no es el tamaño de la herida sino que la sección sea completa: una liberación incompleta deja síntomas y obliga a reintervenir, que es la causa más frecuente de fracaso.
Se protegen las ramas nerviosas de la zona, en particular la que da sensibilidad a la palma, cuya lesión produce una cicatriz dolorosa y persistente. Y se moviliza la mano desde el primer día: no se inmoviliza la muñeca, porque eso solo genera rigidez.
Cómo es el proceso
Es uno de los procedimientos más sencillos del catálogo.
Consulta
Exploración de la sensibilidad, la fuerza y las maniobras específicas, y valoración de la atrofia del pulgar. Se descartan otras causas.
Estudio
Electromiografía y estudio de conducción nerviosa, que confirman el diagnóstico y su grado. Es la base de la indicación.
Cirugía
Ambulatoria, con anestesia local y en menos de media hora. Se sale caminando y con la mano libre, sin férula.
Controles
Retiro de puntos a los diez o doce días. Movilización desde el primer día y control al mes y a los tres meses.
Semana a semana
El alivio nocturno suele ser lo primero y llega pronto.
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Días 1 a 7
El hormigueo nocturno desaparece en los primeros días en la mayoría de los casos. Molestia en la cicatriz. Se mueven los dedos desde el primer día.
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Semanas 2 a 4
Retiro de puntos. Uso progresivo de la mano para actividades cotidianas. Sin cargar peso ni apoyarse sobre la palma.
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Semanas 6 a 12
Recuperación de la fuerza de agarre. La molestia al apoyar la base de la palma —frecuente y transitoria— va cediendo.
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Meses 3 a 12
Recuperación progresiva de la sensibilidad, que puede continuar durante meses si la compresión era antigua.
Riesgos y lo que no se promete
Los propios de una cirugía menor —infección, hematoma— y los específicos: molestia al apoyar la base de la palma durante semanas o meses, que es frecuente y casi siempre transitoria; cicatriz sensible; liberación incompleta que deja síntomas y obliga a reintervenir; lesión de una rama nerviosa sensitiva, poco frecuente pero molesta; y, excepcionalmente, síndrome de dolor regional complejo.
Cuando la compresión era antigua, la recuperación de la sensibilidad es lenta y puede quedar incompleta. Si ya existía atrofia del músculo de la base del pulgar, la fuerza de pinza no se recupera del todo: la cirugía detiene el daño, no lo revierte.
No se promete que la mano quede como antes de que empezaran los síntomas si se llega tarde. Sí se promete, en la gran mayoría de los casos operados a tiempo, que el hormigueo nocturno desaparezca y que el nervio deje de dañarse. Estos riesgos se reducen con una indicación oportuna y una liberación completa. No se eliminan. Los que aplican a tu caso constan por escrito en el consentimiento informado.
La información de esta página es orientativa y no sustituye una consulta médica presencial. El acto médico es una obligación de medios, no de resultado.
Lo que más se pregunta sobre el túnel carpiano
En casos leves y recientes, sí: férula nocturna que mantenga la muñeca recta, ajuste de las actividades que lo provocan y control de enfermedades asociadas como el hipotiroidismo o la diabetes.
Si los síntomas persisten pese a eso, o si ya hay adormecimiento constante o pérdida de fuerza, el tratamiento conservador no va a resolverlo.
La compresión mantenida daña el nervio de forma progresiva. Primero el hormigueo se vuelve constante, después aparece pérdida de sensibilidad y finalmente atrofia del músculo de la base del pulgar.
En esa fase la cirugía detiene la progresión y alivia el dolor, pero la fuerza y la sensibilidad ya no vuelven del todo. Por eso se insiste en no postergarlo.
El hormigueo nocturno, que suele ser lo que más molesta, desaparece en los primeros días en la mayoría de los casos. Es el alivio más inmediato de esta cirugía.
La recuperación de la sensibilidad de los dedos es más lenta y puede tardar meses si la compresión era antigua.
En trabajo de oficina, entre una y dos semanas. En trabajos que exigen fuerza de agarre o uso de herramientas, entre cuatro y ocho semanas.
Lo que más limita durante ese periodo es la molestia al apoyar la base de la palma, que es normal, no indica un problema y va cediendo con las semanas.
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