El aumento de glúteos con grasa propia toma tejido de otras zonas mediante liposucción y lo injerta en el glúteo. Da volumen y forma con material propio, y exige un protocolo de seguridad estricto.
La técnica tiene una lógica doble que explica su popularidad: se retira grasa de donde sobra —abdomen, flancos, espalda— y se coloca donde falta, de modo que el cambio no es solo de volumen sino de proporción. La grasa es tejido propio, no hay rechazo ni cuerpo extraño, y el resultado, cuando prende, es permanente.
Ahora la parte que hay que decir primero y con claridad: este procedimiento, mal ejecutado, es la cirugía estética con mayor mortalidad descrita en la literatura. La causa es la embolia grasa, que ocurre cuando la grasa se inyecta dentro del músculo glúteo y entra en una vena de gran calibre. Por eso existe un consenso internacional que aquí se cumple sin excepción: la grasa se coloca exclusivamente en el plano subcutáneo, por encima del músculo, con cánula roma de calibre grueso y en movimiento constante. Nunca intramuscular. Esa sola regla es la diferencia entre un procedimiento seguro y uno que puede costar la vida.
Suele ayudar cuando hay
- Grasa suficiente en otras zonas para poder injertarla.
- Deseo de mejorar la forma y la proyección del glúteo con tejido propio.
- Peso estable durante al menos seis meses.
- Expectativa de un resultado proporcionado y no de un volumen extremo.
- Buen estado general de salud y no fumar.
Conviene valorar antes si
- Delgadez marcada, sin grasa suficiente que trasladar.
- Peso inestable: la grasa injertada se comporta como el resto del cuerpo.
- Antecedente de trombosis o de problemas de coagulación.
- Expectativa de un volumen desproporcionado, que obliga a técnicas de riesgo.
- Biopolímeros previos en la zona, que cambian por completo el planteamiento.
Ninguno de estos puntos descarta por sí solo el procedimiento; todos cambian la conversación.
Grasa, implante o remodelación
La elección depende de la grasa disponible, de la forma de partida y del volumen buscado.
Injerto de grasa propia
La técnica de elección. Mejora forma y proyección y además define la cintura al retirar grasa de los flancos. Parte del injerto se reabsorbe.
Implante de glúteo
Se plantea en personas muy delgadas sin grasa disponible. Da proyección central pero tiene más complicaciones locales y una recuperación más molesta.
Remodelación sin injerto
A veces lo que falta no es volumen sino contorno: tratando la cintura, los flancos y el pliegue subglúteo el glúteo se ve más proyectado sin añadir nada.
El plano subcutáneo no es negociable
Toda la seguridad de este procedimiento descansa en dónde se coloca la grasa. Se inyecta exclusivamente por encima del músculo glúteo, en el plano subcutáneo, con cánula roma de calibre grueso, en movimiento continuo y sin dirigir nunca la punta hacia la profundidad. Las venas glúteas de gran calibre están dentro y por debajo del músculo; si la grasa entra en una de ellas, viaja al pulmón. Existen recomendaciones internacionales al respecto y aquí se siguen sin excepción, incluso cuando eso limita el volumen que se puede colocar.
La cantidad injertada tiene un techo: la piel y el tejido solo aceptan cierto volumen antes de que la presión comprometa la supervivencia de la grasa. Sobrepasarlo no da más resultado; da más reabsorción, más necrosis grasa y más nódulos.
Y una advertencia que en el Perú no es teórica: en el glúteo se siguen inyectando biopolímeros, aceites y sustancias de relleno industrial, muchas veces por personas sin formación médica. Producen inflamación crónica, deformidad, migración del material y, en algunos casos, enfermedad sistémica. No tienen antídoto y su extracción es una cirugía compleja de resultado parcial. Aquí no se inyecta ninguna de esas sustancias, y no existe circunstancia en la que se deba aceptar.
Cómo es el proceso
De la primera consulta al alta, con los tiempos habituales de este procedimiento.
Consulta
Se valora la grasa disponible, la forma del glúteo y la proporción buscada. Se explica el protocolo de seguridad y por qué limita el volumen.
Preoperatorio
Exámenes de laboratorio y valoración con anestesiología. Cálculo del riesgo de trombosis. Suspensión del tabaco. Se firma el consentimiento informado.
Cirugía
Bajo anestesia general y con profilaxis antitrombótica. Liposucción de las zonas donantes, procesamiento de la grasa e injerto en plano subcutáneo con cánula roma.
Controles
Control a la semana, al mes y al tercer mes, con masajes y drenajes de las zonas liposuccionadas según se indique.
Semana a semana
No sentarse directamente sobre el glúteo las primeras semanas es lo que decide cuánta grasa sobrevive.
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Días 1 a 14
Faja compresiva, sin sentarse directamente sobre el glúteo —se usa cojín o se apoya en los muslos— y sin dormir boca arriba. Se camina desde el primer día.
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Semanas 3 a 4
Vuelta al trabajo de oficina hacia los quince o veintiún días, con cojín. Sentarse por periodos cortos. Masajes de las zonas liposuccionadas.
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Semanas 6 a 12
Ejercicio progresivo con autorización. Parte del volumen inicial se pierde: entre un treinta y un cincuenta por ciento de la grasa se reabsorbe.
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Meses 3 a 6
Resultado definitivo, con la grasa que prendió ya estabilizada. Es el momento de valorar si hace falta una segunda sesión.
Riesgos y lo que no se promete
El riesgo grave de este procedimiento es la embolia grasa, que puede ser mortal. Ocurre cuando la grasa se inyecta en el plano intramuscular y alcanza una vena de gran calibre. Se previene con una sola medida, que es absoluta: injertar exclusivamente en plano subcutáneo, con cánula roma gruesa y en movimiento. También son riesgos serios la trombosis venosa profunda y el tromboembolismo pulmonar, que se previenen con profilaxis y movilización temprana.
Riesgos locales: reabsorción de entre un treinta y un cincuenta por ciento de la grasa injertada, asimetría, irregularidades, necrosis grasa con nódulos palpables, quistes oleosos, seroma e infección. En las zonas donantes, los propios de una liposucción.
Sobre los biopolímeros: si te ofrecen un aumento de glúteos con inyecciones en consultorio, sin quirófano y a bajo costo, casi con seguridad se trata de una sustancia no autorizada. Sus consecuencias son graves, permanentes y de corrección parcial. No se promete un volumen concreto ni la permanencia de toda la grasa injertada. Estos riesgos se reducen con el plano correcto, volúmenes prudentes y profilaxis antitrombótica. No se eliminan. Los que aplican a tu caso constan por escrito en el consentimiento informado.
La información de esta página es orientativa y no sustituye una consulta médica presencial. El acto médico es una obligación de medios, no de resultado.
Lo que más se pregunta sobre el aumento de glúteos
Mal ejecutada, sí: es la cirugía estética con mayor mortalidad descrita, y la causa está identificada —la inyección de grasa dentro del músculo glúteo, que puede provocar una embolia grasa.
Realizada exclusivamente en plano subcutáneo, con cánula roma gruesa y volúmenes prudentes, su perfil de riesgo cambia por completo. Es la razón por la que aquí no se hace de otra forma, aunque eso limite el volumen.
Sobrevive entre la mitad y dos tercios de lo injertado, de forma orientativa. El resto se reabsorbe durante los tres primeros meses, y eso está previsto en la planificación.
Por eso el glúteo se ve más voluminoso al principio y desciende después. En algunos casos se plantea una segunda sesión a partir del sexto mes.
Cambia todo el planteamiento. Los biopolímeros producen inflamación crónica, migran y deforman el tejido, y no tienen antídoto. Lo primero es valorar con imágenes qué hay y dónde está.
Su extracción es una cirugía compleja y de resultado parcial, y no siempre es posible retirarlos por completo. Es una consulta que vale la pena hacer aunque la respuesta no sea la que se espera.
Sobre el glúteo directamente, unas dos semanas. Después se puede sentar por periodos cortos usando un cojín que apoye en los muslos y libere la zona injertada.
Es incómodo y es la indicación que más influye en cuánta grasa sobrevive: la presión sostenida sobre el injerto lo mata.
¿Tu duda no está aquí? Hay más respuestas en las preguntas frecuentes.
