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Detalle de la cintura con un pantalón de lino de talle alto
  • Duración 3 a 4 horas
  • Anestesia General
  • Hospitalización Una a dos noches
  • Vida normal 21 a 30 días

Cifras orientativas. Tu tiempo de cirugía y de recuperación se define en la consulta, según la técnica indicada.

La cirugía se realiza en clínicas y hospitales acreditados de Lima, con el equipo y la infraestructura que cada caso requiere. El consultorio es donde se valora, se planifica y se hace el seguimiento.

La cirugía

La abdominoplastia retira el exceso de piel y grasa del abdomen y repara la separación de los músculos rectos. Es la única forma de corregir una pared abdominal distendida por embarazos o por pérdida de peso.

Después de uno o varios embarazos, o de una pérdida de peso importante, el abdomen queda con dos problemas que ningún ejercicio resuelve. El primero es la piel: se estiró más allá de su capacidad de retracción y ahora sobra, con estrías y con un pliegue que cuelga sobre la cicatriz de cesárea. El segundo es la diástasis: los músculos rectos, que corren verticalmente por el centro del abdomen, se separaron y dejaron una pared blanda que se abomba, sobre todo al final del día.

La abdominoplastia resuelve las dos cosas: retira la piel sobrante y vuelve a unir los músculos por la línea media. Es cirugía mayor y conviene decirlo sin adornos: dura varias horas, requiere hospitalización, tiene una recuperación de tres a cuatro semanas y una cicatriz larga y permanente en el bajo vientre. A cambio, es una de las cirugías con mayor índice de satisfacción, porque devuelve algo que la persona daba por perdido.

Suele ayudar cuando hay

  • Piel sobrante en el abdomen que no responde a ejercicio ni a dieta.
  • Separación de los músculos rectos tras el embarazo.
  • Peso estable durante al menos seis meses.
  • Proyecto reproductivo terminado o pospuesto.
  • Buen estado general de salud y no fumar.

Conviene valorar antes si

  • Embarazo previsto: un nuevo embarazo deshace la reparación muscular.
  • Tabaquismo activo, que multiplica el riesgo de necrosis de la piel.
  • Obesidad no controlada: bajar de peso antes mejora el resultado y la seguridad.
  • Antecedente personal o familiar de trombosis.
  • Expectativa de perder peso con la cirugía: no es su función.

Ninguno de estos puntos descarta por sí solo el procedimiento; todos cambian la conversación.

Opciones

Según cuánta piel sobre

La elección la marca la cantidad de piel y la presencia o no de diástasis.

Miniabdominoplastia

Solo trata la zona por debajo del ombligo, con cicatriz más corta y sin trasladar el ombligo. Válida cuando sobra poca piel y la diástasis es baja o no existe.

Abdominoplastia completa

La técnica habitual. Trata todo el abdomen, repara la diástasis en toda su longitud y traslada el ombligo a su nueva posición.

Con liposucción asociada

Añade el tratamiento de los flancos y la cintura para un contorno completo. Requiere criterio con los planos para no comprometer la irrigación de la piel.

Criterio quirúrgico

La reparación muscular es lo que no se ve

Retirar piel es la parte visible de esta cirugía; unir los músculos es la que sostiene el resultado. La diástasis se cierra con una sutura continua a lo largo de toda la línea media, desde el esternón hasta el pubis, y esa reparación es la que devuelve la cintura y elimina el abombamiento. Una abdominoplastia que solo retira piel deja un abdomen plano de pie y abombado sentado.

La cicatriz se diseña baja, por dentro de la línea de la ropa interior, y lo más horizontal posible. Su longitud depende de cuánta piel haya que retirar y no de la preferencia: forzarla a ser corta obliga a cerrar con tensión, y una cicatriz a tensión se ensancha.

Y una decisión que se toma en la mesa: la mesa se flexiona para comprobar que el cierre no queda tirante. Si lo está, se ajusta el plan. Ese detalle es la diferencia entre una cicatriz fina y una que se abre.

Etapas

Cómo es el proceso

De la primera consulta al alta, con los tiempos habituales de esta cirugía.

Consulta

Se valora la piel sobrante, la diástasis, el peso y los antecedentes. Se calcula el riesgo de trombosis y se define la técnica y el nivel de la cicatriz.

Preoperatorio

Exámenes de laboratorio, valoración con anestesiología y, según el caso, con medicina interna. Suspensión del tabaco al menos un mes antes. Se firma el consentimiento informado.

Cirugía

Bajo anestesia general, con medias de compresión y profilaxis de trombosis. Resección de piel, reparación muscular, traslado del ombligo y cierre por planos con drenajes.

Controles

Retiro de drenajes en los primeros días, controles a la semana, al mes, al tercer mes y al año, con cuidado activo de la cicatriz.

Plazos

Semana a semana

Es la recuperación más exigente del área corporal, y caminar desde el primer día es parte del tratamiento.

  1. Días 1 a 7

    Faja permanente, postura algo flexionada y drenajes los primeros días. Se camina desde las primeras horas, poco y con frecuencia: es lo que previene la trombosis.

  2. Semanas 2 a 3

    Se endereza la postura de forma progresiva. Molestia al toser o reír por la reparación muscular. Sin cargar peso ni conducir.

  3. Semanas 4 a 6

    Vuelta al trabajo de oficina hacia las tres o cuatro semanas. Caminata larga permitida. Faja todavía todo el día.

  4. Meses 3 a 12

    Ejercicio abdominal con autorización a partir del tercer mes. La zona pierde sensibilidad por debajo del ombligo y la recupera lentamente. Cicatriz en maduración.

Riesgos y lo que no se promete

El riesgo más grave de esta cirugía es la trombosis venosa profunda y su complicación, el tromboembolismo pulmonar. Es poco frecuente y es serio, y por eso se calcula el riesgo antes de operar y se aplican medidas concretas: medias de compresión, movilización temprana y medicación preventiva cuando corresponde. Caminar desde el primer día no es un consejo de recuperación: es prevención.

Otros riesgos: seroma —el más frecuente, acumulación de líquido que puede requerir punciones—, hematoma, infección, problemas de cicatrización, necrosis de piel sobre todo en fumadoras, cicatriz ensanchada o hipertrófica, asimetría, irregularidades del contorno y pérdida permanente de sensibilidad en la piel del abdomen bajo.

La abdominoplastia no es una cirugía para bajar de peso ni sustituye a una dieta. Y un nuevo embarazo o un aumento importante de peso pueden deshacer la reparación muscular. Estos riesgos se reducen con un peso estable, abandono del tabaco, profilaxis antitrombótica y cierre sin tensión. No se eliminan. Los que aplican a tu caso constan por escrito en el consentimiento informado.

Dudas habituales

Lo que más se pregunta sobre la abdominoplastia

No. La liposucción retira grasa y necesita que la piel se retraiga sola; la abdominoplastia retira la piel que sobra y repara los músculos separados.

Si tu piel es buena y solo hay grasa, la liposucción es lo indicado. Si sobra piel o hay diástasis, la liposucción sola deja el abdomen igual de flácido y con menos relleno.

En el bajo vientre, horizontal y por dentro de la línea de la ropa interior o del traje de baño. Su longitud depende de cuánta piel haya que retirar.

Es permanente y es la contrapartida real de esta cirugía. Con el tiempo se aclara y aplana, pero no desaparece.

Se puede, y el embarazo transcurre con normalidad. Lo que ocurre es que la pared abdominal vuelve a distenderse y la reparación muscular puede deshacerse, con lo que el resultado se pierde en parte.

Por eso lo razonable es operarse con el proyecto reproductivo terminado o claramente pospuesto.

Porque el riesgo más serio de esta cirugía es la formación de coágulos en las piernas, y la inmovilidad es el principal factor que lo favorece.

Caminar poco y muchas veces desde las primeras horas, junto con las medias de compresión, es la medida más eficaz para prevenirlo. No es opcional.

¿Tu duda no está aquí? Hay más respuestas en las preguntas frecuentes.

Consulta gratuita

El siguiente paso es ver si tu caso es de piel, de músculo o de ambos

De esa distinción depende si necesitas una abdominoplastia completa, una mini o una liposucción. Sales de la consulta sabiendo qué es posible en tu caso, qué implica y cuánto costaría, sin compromiso de agendar nada ese día.

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La Dra. Fátima García, cirujana plástica de Sbeltia, lista para atender tu consulta

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