El lifting de labio superior retira una franja de piel bajo la nariz para acortar la distancia entre la base nasal y el borde del labio. El resultado es un labio con más borde visible y una sonrisa que muestra los dientes superiores.
Con la edad, la distancia entre la nariz y el labio se alarga y el labio superior rota hacia adentro: se ve más largo, más plano y con menos rojo visible. Al mismo tiempo dejan de verse los dientes superiores en reposo, lo que envejece la sonrisa de una manera difícil de nombrar pero fácil de percibir.
Ese cambio no se corrige con relleno. Inyectar ácido hialurónico en un labio ya alargado añade volumen sin acortar nada, y el labio termina proyectándose hacia adelante —el aspecto de "labio de pato" que casi nadie busca— sin ganar borde visible. Cuando la distancia es el problema, la solución es quitar milímetros de piel, no añadir producto.
Suele ayudar cuando hay
- Distancia larga entre la base de la nariz y el borde del labio superior.
- Labio superior fino, con poco rojo visible, que no mejora con relleno.
- Los dientes superiores no se ven en reposo ni al sonreír de forma suave.
- Resultados repetidos de relleno que dejan el labio proyectado pero no más visible.
- Deseo de un cambio permanente y no de un tratamiento renovable.
Conviene valorar antes si
- Distancia nariz-labio corta de partida: acortarla más produce un gesto forzado.
- Tendencia a cicatrices hipertróficas o queloides.
- Tabaquismo activo, que compromete la cicatrización de esta zona.
- Expectativa de un labio muy voluminoso: esta cirugía da borde, no volumen.
- Cirugía nasal reciente, que puede aconsejar esperar.
Ninguno de estos puntos descarta por sí solo el procedimiento; todos cambian la conversación.
Tres cirugías distintas del labio
Se eligen según qué falte: distancia, borde o volumen. A veces se combinan con relleno o grasa.
Lifting subnasal
La técnica habitual. Se retira una franja de piel justo bajo la nariz, con la cicatriz escondida en el pliegue de la base nasal. Acorta la distancia y evierte el borde del labio.
Lifting del borde bermellón
Se retira piel directamente en el límite del labio. Da más borde y define el perfil, pero la cicatriz queda a la vista, así que se reserva para casos concretos.
Aumento con grasa propia
Añade volumen de forma duradera cuando además falta grosor. Se suele combinar con el lifting, no sustituirlo.
Milímetros y una cicatriz bien escondida
Se marca con la persona sentada, midiendo la distancia actual y definiendo cuántos milímetros retirar: lo habitual son entre cinco y ocho, rara vez más. Pasarse produce un labio corto, con exposición dental permanente y un gesto tenso que se reconoce enseguida y no tiene corrección sencilla.
La cicatriz se diseña siguiendo exactamente el contorno de la base de la nariz —el trazado con forma de asta, de ahí el nombre inglés de la técnica— para que quede escondida en ese pliegue natural. El cierre se hace por planos, sin tensión en la piel: una cicatriz de esta zona que cierra tirante se ensancha, y aquí se ve.
Cómo es el proceso
De la primera consulta al alta, con los tiempos habituales de este procedimiento.
Consulta
Se mide la distancia nariz-labio, se observa cuánto diente se ve en reposo y al sonreír, y se decide si el caso es de lifting, de volumen o de ambos.
Preoperatorio
Exámenes básicos, suspensión del tabaco y de medicamentos que favorecen el sangrado. Se firma el consentimiento informado.
Cirugía
Ambulatoria y con anestesia local. Marcado sentada, resección de la franja de piel y cierre por planos con sutura fina.
Controles
Retiro de puntos hacia el quinto o séptimo día, y controles al mes, a los tres meses y al año para seguir la cicatriz.
Semana a semana
La recuperación funcional es rápida; la maduración de la cicatriz es lo que lleva meses.
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Días 1 a 5
Hinchazón del labio superior, tirantez al hablar y dieta blanda. La zona se ve exagerada en estos días.
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Días 6 a 14
Se retiran los puntos. La hinchazón cede y la cicatriz está rosada y visible: es su fase normal.
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Semanas 3 a 12
Cuidado activo de la cicatriz —silicona, protección solar estricta— y masaje si se indica. Se puede maquillar.
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Meses 6 a 12
La cicatriz termina de aclararse y aplanarse. El resultado del labio se valora a partir del tercer mes.
Riesgos y lo que no se promete
El riesgo principal de esta cirugía es la cicatriz. Va en un lugar visible del rostro y, aunque en la mayoría de los casos madura hasta pasar desapercibida, puede quedar ensanchada, blanquecina o hipertrófica, y eso no siempre se puede predecir. Es la razón por la que en piel con tendencia queloide la indicación es prudente.
Otros riesgos: acortamiento excesivo, con exposición dental permanente y dificultad para cerrar los labios con naturalidad; asimetría; alteración transitoria de la sensibilidad del labio; y los generales de toda cirugía.
No se promete un labio concreto ni una cicatriz invisible. Estos riesgos se reducen con una indicación adecuada, un cierre sin tensión y un cuidado estricto de la cicatriz. No se eliminan. Los que aplican a tu caso se te explican en consulta y constan por escrito en el consentimiento informado.
La información de esta página es orientativa y no sustituye una consulta médica presencial. El acto médico es una obligación de medios, no de resultado.
Lo que más se pregunta sobre el lifting de labios
Se diseña siguiendo el borde de la base de la nariz, que es un pliegue natural, y en la mayoría de los casos madura hasta hacerse muy poco visible a partir de los seis meses.
Dicho eso, es una cicatriz en el rostro, y esa es la contrapartida real del procedimiento. Quien no esté dispuesto a asumirla debería quedarse con las opciones sin cirugía, aunque tengan menos alcance.
No es mejor: es otra cosa. El relleno añade volumen; el lifting acorta distancia y saca borde. Si tu labio es fino pero la distancia con la nariz es normal, el relleno es probablemente lo que te conviene.
Si has ido añadiendo relleno y el labio se proyecta hacia adelante sin verse más, es la señal típica de que el problema era la distancia.
Es permanente en el sentido de que la piel retirada no vuelve. Lo que sí sigue su curso es el envejecimiento: el labio continuará alargándose lentamente con los años, partiendo de una distancia menor.
En la práctica, es un resultado que se mantiene bien durante mucho tiempo.
Se puede, y de hecho la zona de la incisión es contigua a la base nasal. Pero cuando ambas cirugías se plantean juntas conviene analizarlo bien, porque la rinoplastia modifica la base de la nariz y eso cambia el punto de referencia del lifting.
En algunos casos se hacen a la vez y en otros se separan unos meses. Se decide en la consulta.
¿Tu duda no está aquí? Hay más respuestas en las preguntas frecuentes.
