La mastopexia retira el exceso de piel y reposiciona la mama y el pezón a su altura natural. Devuelve la forma; no añade volumen.
Con los embarazos, la lactancia, los cambios de peso y el paso del tiempo, la piel de la mama se distiende y el tejido desciende. El pezón queda por debajo del pliegue submamario y la mama se ve vacía en su parte alta. Eso es una ptosis, y no se corrige con ejercicio ni con cremas: la piel que se estiró no se retrae sola.
La confusión más frecuente en la consulta es entre levantar y llenar. Una mastopexia toma el tejido que ya tienes y lo coloca donde debe estar; el resultado es una mama más alta y con mejor forma, pero del mismo tamaño o incluso ligeramente menor. Si además de forma se busca volumen en el polo superior —el escote—, hace falta añadir un implante o grasa, y eso es otra cirugía con otras implicaciones.
Suele ayudar cuando hay
- Pezón situado a la altura del pliegue submamario o por debajo.
- Mama vacía en su parte alta, con el volumen desplazado hacia abajo.
- Cambios tras embarazo, lactancia o pérdida de peso importante.
- Peso estable y proyecto reproductivo terminado o pospuesto.
- Disposición a aceptar una cicatriz permanente a cambio de la forma.
Conviene valorar antes si
- Embarazo previsto a corto plazo: los cambios pueden deshacer el resultado.
- Tabaquismo activo, que aumenta mucho el riesgo sobre la piel y el pezón.
- Búsqueda principal de volumen: sola no lo da.
- Peso inestable o pérdida de peso todavía en curso.
- Tendencia a cicatrices hipertróficas o queloides.
Ninguno de estos puntos descarta por sí solo el procedimiento; todos cambian la conversación.
La cicatriz depende de cuánto haya que levantar
No se elige por preferencia: la marca el grado de descenso y la cantidad de piel a retirar.
Periareolar
Cicatriz solo alrededor de la areola. Válida en descensos leves. Corrige poco y puede ensanchar la areola con el tiempo.
Vertical
Alrededor de la areola y una línea vertical hasta el pliegue. La más usada en descensos moderados: buena forma con cicatriz contenida.
En T invertida
Añade una cicatriz horizontal en el pliegue. Necesaria cuando sobra mucha piel. Es la que más corrige y la que más marca deja.
Forma que dure, no forma del primer mes
El error clásico de esta cirugía es confiar la forma a la piel. Si el levantamiento se sostiene solo tensando la piel, en un año la gravedad hace su trabajo y la mama vuelve a descender, con el pezón mirando hacia arriba y el volumen otra vez abajo. Por eso el tejido se reorganiza y se fija en profundidad, y la piel solo se cierra por encima, sin tensión.
El pezón se traslada manteniendo su pedículo, es decir, su aporte de sangre y sus nervios. La elección del pedículo depende de cuánto haya que subirlo y condiciona tanto la seguridad como la sensibilidad posterior.
Y la posición del pezón se define con la persona de pie, no acostada en la mesa. Colocarlo demasiado alto es un error que no tiene corrección práctica, así que se marca con margen.
Cómo es el proceso
De la primera consulta al alta, con los tiempos habituales de esta cirugía.
Consulta
Se mide el grado de descenso, la calidad de la piel y el volumen actual, y se decide la técnica y el tipo de cicatriz. Se conversa si hace falta añadir volumen.
Preoperatorio
Exámenes de laboratorio, valoración con anestesiología y ecografía o mamografía según la edad. Suspensión del tabaco. Se firma el consentimiento informado.
Cirugía
Bajo anestesia general. Marcado de pie, resección de piel, reorganización del tejido, traslado del pezón y cierre por planos. Sostén quirúrgico al terminar.
Controles
Control a la semana, a las tres semanas, al tercer mes y al año, con seguimiento de las cicatrices.
Semana a semana
La recuperación es llevadera; lo que lleva tiempo es que la forma se asiente y la cicatriz madure.
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Días 1 a 7
Sostén quirúrgico permanente, molestia moderada y limitación para levantar los brazos. Hinchazón y forma muy alta: es lo esperado.
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Semanas 2 a 4
Vuelta al trabajo de oficina hacia los diez o quince días. Sin ejercicio ni cargar peso. Se retiran los puntos que corresponda.
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Semanas 6 a 12
Ejercicio progresivo con autorización. La mama empieza a bajar y a tomar su forma real. Cuidado activo de las cicatrices.
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Meses 6 a 12
Forma definitiva y cicatrices en su fase final de aclaramiento. Es el momento de valorar el resultado.
Riesgos y lo que no se promete
Los generales de una cirugía con anestesia general y los propios de esta: cicatrices que pueden ensancharse, hipertrofiarse o hacerse queloides; asimetría; alteración o pérdida de la sensibilidad del pezón, que en un porcentaje de casos es permanente; problemas de cicatrización de la piel, sobre todo en fumadoras; y, con baja frecuencia, sufrimiento parcial o total del pezón.
Con el tiempo y con nuevos embarazos o cambios de peso, la mama vuelve a descender: la cirugía corrige el estado actual, no detiene el proceso. Y el volumen del polo superior tiende a reducirse en los primeros meses, algo que se anticipa al planificar.
Sobre la lactancia: la mayoría de las técnicas conservan la posibilidad, pero no puede garantizarse. Estos riesgos se reducen con una técnica que fija el tejido en profundidad, cierre sin tensión y abandono del tabaco. No se eliminan. Los que aplican a tu caso se te explican en consulta y constan por escrito en el consentimiento informado.
La información de esta página es orientativa y no sustituye una consulta médica presencial. El acto médico es una obligación de medios, no de resultado.
Lo que más se pregunta sobre la mastopexia
No. La mastopexia reposiciona lo que ya tienes y suele dejar la mama del mismo tamaño o un poco más pequeña, porque se retira piel y a veces algo de tejido.
Si buscas volumen en el escote, hace falta añadir un implante o grasa. Es una cirugía distinta y conviene decidirlo en la consulta, no en el postoperatorio.
Son permanentes. Con el tiempo se aclaran y aplanan hasta hacerse discretas en la mayoría de los casos, pero no desaparecen, y en algunas pieles quedan más marcadas.
Esa es la contrapartida real de esta cirugía. Se elige siempre la cicatriz más corta que el caso permita, aunque quien decide cuál es posible es el grado de descenso, no la preferencia.
En la mayoría de los casos sí, porque las técnicas habituales conservan la conexión entre el pezón y el tejido glandular. Pero no se puede garantizar.
Si tienes previsto un embarazo próximo, lo razonable es esperar: el embarazo y la lactancia modifican de nuevo la mama y pueden deshacer parte del resultado.
Años, y depende mucho de la calidad de tu piel, del peso y de si hay embarazos posteriores. La mama sigue envejeciendo después de operarse.
Lo que la cirugía hace es devolverte un punto de partida mucho mejor. Lo que más ayuda a mantenerlo es un peso estable y un buen sostén al hacer ejercicio.
¿Tu duda no está aquí? Hay más respuestas en las preguntas frecuentes.
