La mayoría de las primeras consultas se van en reconstruir información que el paciente tiene pero no recuerda: qué medicamento toma, de qué lo operaron en 2014, cuánto pesaba el año pasado. Eso se puede preparar en diez minutos en casa, y la diferencia en lo que se avanza es enorme.

Lo que conviene traer

  • La lista de tus medicamentos, con nombre y dosis. Incluye anticonceptivos, suplementos, vitaminas y lo «natural»: algunas plantas de uso común alteran la coagulación y eso importa en quirófano.
  • Tus antecedentes. Cirugías previas con su fecha, alergias, problemas con anestesias anteriores, enfermedades en tratamiento. Si tienes informes, mejor que de memoria.
  • Exámenes recientes, si los tienes. No hace falta hacerse ninguno antes de venir, pero si ya existen, ahorran tiempo.
  • Tu peso de los últimos dos años, aunque sea aproximado. En cirugía corporal, la estabilidad del peso cambia la indicación y el momento.
  • Fotos tuyas de antes, si lo que te preocupa es un cambio. Antes del embarazo, antes de la pérdida de peso, antes del accidente. Ayudan más que cualquier otra imagen.
  • Tus preguntas, escritas. Esto es lo que más se olvida y lo que más se lamenta al salir.

Y lo que conviene dejar en casa

La foto de una actriz o de una desconocida de Instagram. Se entiende el impulso, pero no funciona: esa nariz está sobre otro rostro, con otra piel, otro grosor y otra estructura ósea, y copiada sobre el tuyo no da ese resultado ni se le parece.

Lo que sí sirve, y mucho, es que traigas tu cara o tu cuerpo y señales lo que te molesta. «No me gusta que de perfil se vea esta joroba» es una indicación de trabajo. «Quiero esta nariz» no lo es.

El objetivo no es parecerte a otra persona. Es que lo que te molesta deje de molestarte.

Cinco preguntas que vale la pena hacer

  1. ¿Soy buena candidata para esto, o hay algo que convenga resolver antes?
  2. ¿Qué pasa si no hago nada? En muchos casos la respuesta honesta es «nada», y es útil saberlo.
  3. ¿Cómo es la recuperación de verdad? No cuántos días de reposo: cuándo podrás trabajar, cargar a un niño, conducir, entrenar.
  4. ¿Qué riesgos tiene en mi caso concreto? No los genéricos del folleto.
  5. ¿Qué incluye el precio y qué no? Honorarios, centro quirúrgico, anestesia, implantes, prendas, controles y qué pasa si hace falta un retoque.

Ven acompañada si quieres

Es buena idea, sobre todo en la primera. Se retiene aproximadamente la mitad de lo que se habla en una consulta médica, y menos todavía cuando el tema toca algo personal. Una segunda persona escucha lo que a ti se te escapa.

Y una advertencia sobre el tiempo: sal sin decidir. Ninguna cirugía estética es urgente, y pensarlo una semana no tiene ningún costo.

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