Saltar al contenido

La información de esta sección es de carácter orientativo y no sustituye la evaluación, las indicaciones ni el seguimiento médico personalizado. Sigue siempre las recomendaciones de tu cirujana.

El día de la cirugía casi nunca es como se lo imagina uno. Esta guía te cuenta el orden real de las cosas para que llegues sabiendo qué esperar y sin sorpresas de última hora.

Hora de ingreso

La hora de ingreso no es la hora de la cirugía: se ingresa antes porque hay que completar la admisión, revisar los exámenes, hablar con anestesiología y preparar el área a operar. Tu hora te la confirman desde el consultorio con el centro quirúrgico donde se vaya a realizar.

Llegar tarde puede obligar a reprogramar, y llegar mucho antes no adelanta nada. Si surge un imprevisto esa mañana, avisa de inmediato en lugar de improvisar.

  • Confirma la dirección exacta del centro quirúrgico: no siempre es el consultorio.
  • Ve acompañada. No vas a poder conducir ni volver sola.
  • Si amaneces con fiebre, tos o una infección, avisa antes de salir de casa.

El ayuno

El ayuno es la indicación que no se negocia. Con el estómago lleno, la anestesia general tiene un riesgo concreto y evitable, y por eso una cirugía se suspende si el ayuno no se cumplió, aunque ya estés en el centro.

Las horas exactas, y qué cuenta como líquido permitido, te las indica anestesiología según tu caso y la hora de tu cirugía. Si por error comiste o bebiste algo, dilo. Nadie se va a molestar; lo grave es callarlo.

  • El ayuno incluye caramelos, chicles y agua, salvo que te indiquen lo contrario.
  • Si tomas medicación de la mañana, pregunta en consulta cuál tomas igual y con qué.
  • Pregunta también qué hacer si tu cirugía es por la tarde.

Documentación

Se ingresa con documento de identidad, los exámenes preoperatorios completos, los informes de las interconsultas si te pidieron alguna, y el consentimiento informado que se te explicó y firmaste en consulta.

El consentimiento no es un papel administrativo: es donde está escrito qué se va a hacer, qué alternativas hay y qué complicaciones son posibles. Si lo vas a firmar el mismo día sin haberlo leído, no lo firmes todavía.

  • Documento de identidad vigente.
  • Los exámenes en papel, aunque ya los hayas enviado.
  • El consentimiento informado y tu hoja de indicaciones.
  • Si eres menor de edad, el documento y la autorización del padre, madre o tutor.

Qué llevar y qué dejar en casa

Poca cosa y práctica. Ropa holgada que puedas ponerte sin levantar los brazos ni agacharte, y calzado que no haya que atar.

Las joyas, los relojes, el dinero y los objetos de valor se quedan en casa. Las uñas postizas y el esmalte oscuro a veces hay que retirarlos porque impiden medir el oxígeno en el dedo: pregúntalo antes y evítate quitártelo con prisa en la sala.

  • Ropa amplia que se abroche por delante.
  • La faja o prenda de compresión, si te indicaron llevarla.
  • Tus medicamentos habituales en su caja original.
  • Sin maquillaje, sin cremas, sin perfume y con el pelo recogido.
  • Sin lentes de contacto: lleva gafas.

La preparación para la anestesia

Antes de entrar hablas con el anestesiólogo. Te va a preguntar por tus antecedentes, tus alergias, tu medicación, si has tenido anestesias previas y cómo te fueron, si alguien de tu familia ha tenido problemas con la anestesia, y si tienes piezas dentales sueltas o prótesis.

Esa conversación es el momento de contarlo todo, incluido lo que da reparo decir: consumo de alcohol, cannabis u otras sustancias, suplementos para bajar de peso, o un tratamiento que no quieres que nadie sepa. Es información clínica y es confidencial.

  • Di si te mareas con las agujas o si has tenido náuseas fuertes tras una anestesia.
  • Avisa de cualquier alergia, también a látex, esparadrapos o yodo.
  • Pregunta cómo vas a despertar y qué vas a sentir las primeras horas.

Qué esperar durante el procedimiento

En quirófano te monitorizan de forma continua y hay un anestesiólogo pendiente de ti durante todo el procedimiento. Es habitual que se marquen con un rotulador las referencias sobre la piel antes de empezar, de pie y con luz, porque el cuerpo no se ve igual tumbado.

La duración estimada está en la ficha de tu procedimiento, pero es una estimación: que se alargue un poco no significa que algo haya ido mal, y la familia que espera debería saberlo de antemano para no alarmarse.

  • Quien te acompaña debería tener un teléfono de contacto y saber dónde esperar.
  • Al despertar estarás en recuperación un tiempo antes de pasar a la habitación o al alta.

Lo que vale para tu caso te lo entrega la Dra. García por escrito con tu presupuesto y tu consentimiento informado. Si algo de aquí no coincide con tu hoja, manda tu hoja.

Otras guías

Escríbenos por WhatsApp (se abre en una ventana nueva)