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La información de esta sección es de carácter orientativo y no sustituye la evaluación, las indicaciones ni el seguimiento médico personalizado. Sigue siempre las recomendaciones de tu cirujana.

Casi todo lo que sale bien en una cirugía se decidió antes de entrar a quirófano. Esta guía te explica qué se te va a pedir en las semanas previas, por qué se pide y qué puedes ir resolviendo desde hoy.

Tus indicaciones preoperatorias

Después de la consulta recibes por escrito las indicaciones de tu caso: qué suspender, qué continuar, qué exámenes hacerte y con cuánta antelación. Ese documento es el que manda. Esta guía sirve para que entiendas de qué va cada punto y llegues a la consulta con las preguntas ya pensadas.

Si algo de esa hoja no se entiende, no lo interpretes: pregunta. Suspender un medicamento por tu cuenta puede ser tan problemático como no suspenderlo.

  • Guarda la hoja de indicaciones donde la encuentres rápido, no en el fondo de un cajón.
  • Si cambias de medicación entre la consulta y la cirugía, avisa aunque te parezca menor.
  • Lleva la hoja contigo el día de la cirugía.

Exámenes médicos

Antes de operar se solicita una evaluación preoperatoria. No es un trámite: es lo que confirma que puedes pasar por una anestesia con seguridad, y es también lo que a veces encuentra algo que conviene tratar primero.

Qué exámenes concretos se te piden depende de tu edad, de tus antecedentes y del procedimiento. La lista exacta, con el plazo de validez de cada uno, te la entregan en consulta. Si ya tienes estudios recientes, llévalos: en muchos casos sirven y te ahorran repetirlos.

  • Los resultados caducan. Hacértelos demasiado pronto obliga a repetirlos.
  • Si un resultado sale alterado, no significa que no te puedas operar: significa que hay que mirarlo.
  • Lleva informes de cirugías anteriores, si las has tenido.

Preparación física y hábitos

El tabaco es el factor modificable que más pesa. La nicotina estrecha los vasos que llevan sangre a la piel operada, y de eso dependen la cicatrización y buena parte de las complicaciones. Fumar incluye el vapeador, el tabaco calentado y los parches y chicles de nicotina: el problema es la nicotina, no el humo.

El alcohol, el peso estable y el descanso también cuentan. Si estás en proceso de bajar de peso, dilo: hay procedimientos en los que conviene esperar a que el peso se estabilice.

  • Si fumas, pregunta en consulta con cuánta antelación debes dejarlo y hasta cuándo.
  • No empieces una dieta estricta ni un entrenamiento nuevo sin comentarlo.
  • Avisa de cualquier infección activa, aunque sea un resfriado o una muela.

Medicamentos y suplementos

Lleva a la consulta la lista completa de todo lo que tomas: recetado y no recetado. Eso incluye anticonceptivos, antidepresivos, anticoagulantes, tratamientos para la tiroides, inyectables para bajar de peso, y también lo que no se considera "medicina": vitaminas, infusiones, suplementos de herboristería y productos para el gimnasio.

Varios de ellos afectan al sangrado o a la anestesia, y algunos de los más conocidos se venden sin receta. Qué se suspende, cuándo y qué se mantiene es una decisión que se toma caso por caso, nunca por lo que se lea en internet.

  • Haz la lista con una foto de las cajas: es más fiable que la memoria.
  • Incluye lo que tomas "solo a veces".
  • No suspendas nada por tu cuenta, sobre todo si es para el corazón, la presión o la coagulación.

Preparar tu casa

Los primeros días en casa son más llevaderos si están resueltos antes. La idea es no tener que agacharte, estirarte ni cargar nada en los días en los que justamente no deberías hacerlo.

Deja a mano lo que vas a usar, ten la compra hecha, y organiza con quién vas a estar. Pasar sola las primeras noches no es buena idea, y conviene tenerlo hablado antes y no la víspera.

  • Baja a la altura de la mano lo que usas a diario: ropa, vasos, cargadores.
  • Ten preparado un sitio donde dormir con la espalda incorporada si te lo indican.
  • Acuerda con alguien el traslado de vuelta y el acompañamiento de los primeros días.
  • Si tienes niños pequeños o mascotas que saltan, organiza quién se ocupa.

Alimentación de las semanas previas

No hay una dieta preoperatoria mágica. Lo que sí ayuda es llegar bien nutrida y bien hidratada, con una alimentación normal y suficiente, porque cicatrizar consume recursos.

El ayuno del día de la cirugía es otra cosa y tiene reglas estrictas. Está explicado en la guía del día de tu cirugía.

  • No llegues a la cirugía con una dieta restrictiva recién terminada.
  • Si sigues una dieta vegetariana, vegana o con restricciones, coméntalo en consulta.

Ver las reglas del ayuno

Lo que vale para tu caso te lo entrega la Dra. García por escrito con tu presupuesto y tu consentimiento informado. Si algo de aquí no coincide con tu hoja, manda tu hoja.

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