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La información de esta sección es de carácter orientativo y no sustituye la evaluación, las indicaciones ni el seguimiento médico personalizado. Sigue siempre las recomendaciones de tu cirujana.

Las preguntas que aparecen cuando ya estás en casa y la cirugía ha quedado atrás: la cicatriz, el sol, cuándo volver al gimnasio y, sobre todo, qué no se puede dejar para mañana.

Cuidado de las cicatrices

Una cicatriz tarda meses en madurar. Pasa por una fase en la que está roja, elevada y endurecida, y eso no significa que haya quedado mal: significa que todavía está en proceso. El aspecto definitivo se juzga mucho después.

Hay tratamientos que ayudan —silicona en lámina o en gel, presión, masaje— pero cada uno tiene su momento y empezar demasiado pronto, sobre una herida que aún no cerró, hace daño. Cuándo empezar y con qué te lo indica la Dra. García en el control.

  • No apliques nada sobre una herida que todavía no ha cerrado del todo.
  • Si tienes antecedentes de queloide o cicatriz hipertrófica, dilo desde la primera consulta.
  • La constancia importa más que el producto.

Protección solar

Una cicatriz joven expuesta al sol se oscurece, y esa pigmentación puede quedarse. Es de lo poco del resultado final que depende enteramente de ti durante meses.

Mientras la cicatriz no esté cerrada, se protege tapándola con ropa o apósito, no con crema. Después, protector solar alto y reaplicado, cada día y también cuando está nublado. En Lima la garúa no filtra la radiación.

  • Ropa o apósito mientras la herida no esté cerrada.
  • Protector solar alto a diario una vez cerrada, durante meses.
  • Nada de camas solares ni autobronceadores sobre la cicatriz.

Descanso y posturas para dormir

La postura al dormir cambia según lo que se haya operado: hay procedimientos que piden dormir con la espalda incorporada, otros boca arriba, otros evitando apoyar un lado. La tuya está en tu pauta, y suele ser lo que más cuesta de todo el postoperatorio.

Prepara el sitio antes de la cirugía. Varias almohadas, un sillón reclinable o una cuña hacen la diferencia entre dormir y no dormir, y dormir también es parte de recuperarse.

Actividad física

La vuelta al ejercicio es progresiva y por fases: primero caminar, después actividad suave, y el impacto, las pesas y los abdominales mucho más tarde. Cada fase tiene su momento según el procedimiento.

El error típico no es empezar pronto a caminar, es volver de golpe a la rutina de antes el día que una se siente bien. Pregunta en el control por tu deporte concreto: no es lo mismo nadar que levantar peso o hacer spinning.

  • Pregunta por tu actividad concreta, no por "hacer ejercicio".
  • Para si aparece dolor, hinchazón nueva o una zona se pone caliente.
  • Piscina y mar van mucho más tarde que el gimnasio.

Retorno al trabajo

Cuándo puedes volver depende del procedimiento y, sobre todo, de en qué consiste tu trabajo: un escritorio no es lo mismo que estar de pie ocho horas, cargar peso o viajar. La estimación orientativa de cada procedimiento está en su ficha; la tuya se ajusta en consulta.

Si necesitas descanso médico, pídelo en la consulta preoperatoria y no el día antes de volver. Y si tu trabajo implica viajar en avión, dilo: tiene sus propias consideraciones.

Señales de alarma

Casi todo el postoperatorio es molesto y esperable. Lo que viene a continuación no: si aparece alguna de estas señales, no esperes al control. Contacta con el consultorio de inmediato y, si no consigues respuesta o la situación es grave, acude a una emergencia.

  • Falta de aire, dolor en el pecho o tos de aparición brusca.
  • Dolor, hinchazón, calor o enrojecimiento en una pantorrilla.
  • Fiebre, escalofríos o malestar general creciente.
  • Sangrado que empapa el apósito o que no cede con presión.
  • Dolor que en lugar de ir mejorando va a peor, o que no cede con lo indicado.
  • Una herida que se abre, se enrojece de forma creciente o supura con mal olor.
  • Hinchazón brusca y asimétrica de una zona operada.
  • Una zona que se pone pálida, oscura, fría o pierde sensibilidad.
  • Cambios en la visión después de una cirugía de párpados.
  • Vómitos que no te dejan tomar la medicación ni beber.

Ante la duda, llama. Nadie en este consultorio piensa que una paciente llamó de más; lo que preocupa es la que no llamó.

(+51) 1 708 7103

Lo que vale para tu caso te lo entrega la Dra. García por escrito con tu presupuesto y tu consentimiento informado. Si algo de aquí no coincide con tu hoja, manda tu hoja.

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