Casi nadie pregunta esto antes de operarse y casi todo el mundo lo busca después, normalmente de madrugada en la tercera semana. Así que conviene decirlo antes: el día que te quitan la férula no ves tu nariz. Ves una nariz hinchada, y faltan meses.
Esto no es una advertencia pesimista. Es el dato que permite atravesar el proceso sin angustia.
Semana a semana
- Primeras 48 horas. Congestión, presión e hinchazón. Más molestia que dolor, que es lo que más sorprende: la rinoplastia duele menos de lo que la gente teme. Reposo con la cabecera elevada y frío en los pómulos, nunca directamente sobre la nariz.
- Día 7, aproximadamente. Se retira la férula. Los hematomas van cediendo y el rostro empieza a reconocerse, con hinchazón todavía evidente. Mucha gente se asusta aquí porque esperaba el resultado.
- Semanas 2 a 4. Vida social y trabajo de oficina. La inflamación sigue, pero a estas alturas es visible sobre todo para ti. Sin ejercicio de impacto y sin gafas apoyadas sobre el dorso.
- Meses 2 a 6. La inflamación baja de forma clara y aparece la forma. Es el periodo en que la nariz empieza a gustar.
- Hacia los 12 meses. Resultado definitivo. En rinoplastias secundarias o en pieles gruesas el plazo puede alargarse.
Por qué la punta tarda tanto
La hinchazón no se va de forma uniforme, y eso desconcierta. El dorso se define pronto; la punta es la última zona en desinflamar y la que más impaciencia genera.
La razón es anatómica: la piel de la punta nasal es la más gruesa de la nariz, con más tejido graso y glándulas, y drena peor. En pieles finas la punta se define hacia el tercer o cuarto mes; en pieles gruesas puede seguir cambiando después del año.
Si tu piel es gruesa, tu paciencia tiene que durar más. No es un peor resultado: es un calendario distinto.
Lo que varía de un día a otro
Durante los primeros meses la nariz cambia de aspecto según la hora y el día. Está más hinchada por la mañana, después de hablar mucho, con calor, con sal y en los días previos a la menstruación. Esa fluctuación es normal y no significa que algo vaya mal.
El error clásico es fotografiarse todos los días y comparar. La comparación útil es mensual, con la misma luz y el mismo ángulo.
Qué ayuda y qué no
Ayuda: dormir con la cabecera elevada las primeras semanas, frío en los pómulos los primeros días, protección solar estricta, bajar la sal y seguir al pie de la letra las indicaciones de masaje o esparadrapo nocturno si se te han indicado. En algunos casos seleccionados se infiltra corticoide en la punta, y es una decisión médica, no un pedido.
No ayuda, y puede perjudicar: el hielo directo sobre la nariz, sonarse fuerte, las gafas sobre el dorso antes de tiempo, el ejercicio de impacto temprano y mirarse de perfil con luz cenital en un ascensor.
Cuándo sí hay que llamar
La hinchazón progresiva no es motivo de consulta urgente. Sí lo son: fiebre, dolor que aumenta en lugar de disminuir, enrojecimiento que se extiende, secreción con mal olor o sangrado que no cede con presión y reposo. Ante cualquiera de esas, se llama el mismo día.
Este artículo habla de un procedimiento que hacemos en Sbeltia. La ficha lleva los tiempos, la recuperación y los riesgos por escrito.
Ver la ficha de rinoplastia