El síntoma que trae a casi todos los pacientes es el mismo: hormigueo en la mano que despierta de noche, sobre todo en el pulgar, el índice y el medio, y que obliga a sacudir la mano o a colgarla fuera de la cama para aliviarlo.
Es una de las consultas más frecuentes de la cirugía de mano. Y también una de las que más tarde llega, que es el problema.
Por qué de noche
El túnel carpiano es un canal estrecho en la muñeca por el que pasa el nervio mediano. Cuando se comprime aparecen hormigueo y adormecimiento y, si avanza, pérdida de fuerza.
De noche empeora por dos motivos: dormimos con la muñeca flexionada sin darnos cuenta, lo que estrecha el canal, y el líquido se redistribuye al estar tumbados, aumentando la presión dentro del túnel. Por eso despierta de madrugada y mejora al sacudir la mano, que es lo que vuelve a mover ese líquido.
La señal que marca el límite
Con el tiempo aparecen torpeza para tareas finas —abrochar un botón, sostener una taza, escribir— y objetos que se caen de la mano sin querer. Pero el punto que de verdad divide el pronóstico es otro: la atrofia del músculo de la base del pulgar.
Compara tus dos manos abiertas, mirando la eminencia carnosa que hay en la base del pulgar, del lado de la palma. Si en una está visiblemente más plana que en la otra, el nervio lleva comprimido mucho tiempo.
Mientras los síntomas son nocturnos e intermitentes, el nervio está irritado pero intacto, y la cirugía recupera la función casi por completo. Cuando hay atrofia, la operación detiene la progresión y alivia el dolor, pero la fuerza y la sensibilidad ya no vuelven del todo.
Esa frase es toda la razón de este artículo. No se opera porque moleste mucho: se opera antes de que el daño sea estructural.
Qué se puede probar primero
En casos leves y recientes, sí hay margen sin cirugía:
- Férula nocturna que mantenga la muñeca recta mientras duermes. Es la medida más eficaz de todas las conservadoras y la más fácil de abandonar.
- Ajustar las actividades que lo provocan: vibración, fuerza repetida, flexión sostenida.
- Controlar lo asociado: hipotiroidismo, diabetes, artritis reumatoide. El embarazo también lo produce, y ahí suele resolverse después del parto.
- Infiltración de corticoide dentro del túnel. Alivia de forma temporal y tiene valor diagnóstico, pero no resuelve el problema de fondo.
Si los síntomas persisten pese a eso, o si ya hay adormecimiento constante o pérdida de fuerza, el tratamiento conservador no va a resolverlo.
La cirugía es pequeña
Se abre el ligamento que forma el techo del túnel y el nervio deja de estar comprimido. Veinte a cuarenta minutos, ambulatoria, con anestesia local. Sales con la mano libre, sin férula, y mueves los dedos desde el primer día.
El hormigueo nocturno desaparece en los primeros días en la mayoría de los casos: es el alivio más inmediato que da esta cirugía. Los puntos se retiran entre los diez y los doce días. La fuerza de agarre se recupera entre las seis y las doce semanas, y la sensibilidad puede seguir mejorando durante meses si la compresión era antigua.
Lo que define el éxito no es el tamaño de la herida sino que la sección sea completa: una liberación incompleta deja síntomas y obliga a reoperar, y es la causa más frecuente de fracaso.
Lo que hay que saber de la recuperación
Durante semanas o meses molesta apoyar la base de la palma. Es frecuente, es transitorio y no indica que algo vaya mal. Es lo que más limita en el trabajo manual: oficina, una o dos semanas; trabajo de fuerza o herramientas, cuatro a ocho.
Este artículo habla de un procedimiento que hacemos en Sbeltia. La ficha lleva los tiempos, la recuperación y los riesgos por escrito.
Ver la ficha de túnel carpiano